Nicaragua

Después de estar en 4 países por más de 2 años, la verdad es que hacer una nueva frontera, de un país absolutamente nuevo, nos generó una gran expectativa, y sentimientos que teníamos ya casi archivados. Nervios, ansiedad, de todo. Si, después de haber entrado a Venezuela en 03-2015, no fue sino hasta 03-2017 que no habíamos hecho otra cosa que estar entre Venezuela y Costa Rica.

Y así, claro, las ganas de viajar estaban a flor de piel. Queríamos volver a hacer  500 kilómetros por día, tomar mates y avanzar rumbo a Alaska. Ya teníamos un objetivo, nos visitaría la familia en Mayo en Los Ángeles (USA), con lo cual, de antemano teníamos algo que resignar: Nos separaban más de 7000 kilómetros, y menos de dos meses del objetivo.

Esto nos llevó a tener que tomar la decisión de conocer el resto de centro América de forma rápida. Así, en Nicaragua estuvimos solo 4 días, intensos claro, y que nos permitieron llevarnos una linda impresión: un país en constante desarrollo, se ve que progresando, y con un montón de potencial turístico. Desde sus playas del pacifico, hasta el café de media altura, la inmensidad del lago, y sus volcanes. Todo en Nicaragua parece destinado a embellecer una visita que se va volviendo obligatoria.

Nos gustó Nicaragua, por más que pasamos rápido. Es asombroso que en poco más de 400 kilómetros haya tantos escenarios naturales. Vimos un volcán en erupción, y compartimos lindas noches con viajeros. Los mitos y leyendas, ya parte del pasado, de Nicaragua, deberán de a poco, ser reconvertidos en experiencias sumamente lindas y positivas, porque el pais, se nota, se ha planteado cambiar. Y eso nos alegra y llena de felicidad. Gracias Nicaragua!

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