Vengo por el Aviso, sin La Corbata

Nuestros días en Venezuela, de lo «planeado» (una entelequia viajera) se prolongaron unas cuantas semanas más, y por los motivos menos imaginables. Nos encontrábamos en cercanías de Caracas y realmente teníamos ganas de conocer un poco más del país, pero para ello necesitábamos  generar ingresos que, con la venta de artesanías y postales, era en el contexto económico del país, inviable.

Fue así que cuando vimos un aviso en una importante y emblemática tienda de artesanías que buscaba personal, nos dijimos «y si probamos?». Eran las ganas de quedarnos en Venezuela, y solamente ello quizás, lo que nos movilizaban a buscar trabajo en el país que en términos internacionales «peor» se encuentra para todo tipo de negocios. Pero, con los lentes apropiados, el terreno de las dificultades, es el terreno de las oportunidades.

Una semana después, nos estábamos entrevistando con los propietarios de la tienda. Pero lo más  interesante estaba por venir. El emprendimiento es muy exitoso, y lo cierto es que aparentaba ser un lugar muy placentero. Pero cuando terminamos la reunión, uno de los dueños, Sr Javier, nos pregunta si alguna vez había hecho teatro (cosa que negué, rotundamente) y acto seguido, como si esa hubiese sido la respuesta esperada, me pregunto si me gustaría participar de una obra de teatro. Obviamente que la respuesta debía ser acorde al dialogo con lo cual respondí que SI. Todavía no teníamos certeza de trabajo e ingresos, pero ya teníamos motivos para quedarnos un poco más en Venezuela!

La experiencia fue por de más divertida. Ambas!, trabajar en Venezuela, y en ventas, atendiendo clientes, fue novedoso. Y la experiencia de la obra teatral más aun. Para ambos fue meternos en un ámbito totalmente nuevo, con códigos absolutamente diferentes. Todo el elenco, un hermoso grupo de actores aficionados (casi todos!), de diferentes ámbitos, cada uno con su historia de vida que vale un libro. La pasamos súper, aprendimos, sentimos muchas cosas= nervios, vergüenza, pasión, seguridad, timidez, en fin, de todo!

Con el pasar de los ensayos nos fueron avisando (si nos lo hubieran dicho al principio no aceptábamos!!!) que en realidad la obra se presentaba en un concurso de teatro «Interclubes de Caracas» y la cosa se fue poniendo mas seria. La obra de por si era muy interesante= LA CORBATA de Paso, una obra de 19XX que entre mezcla las realidades (siempre vigentes) de tres estratos sociales ante una misma problemática ideales diferentes, dinero, problemas de familia, y trabajo. Esto nos sirvió para conocer grandes personas y también en el ámbito del grupo de teatro, compartir días de playa en la sede del Club Puerto Azul, y por si fuera poco, presentar la obra exitosamente (Obtuvo el 2do premio en el Festival).

Sentimos y vivimos la obra tanto en escena como detrás de ella, y nos sirvió para ver forjado u trabajo en equipo, con todo lo que ello conlleva, pero donde en el momento de pisar el tablado, hay que darlo todo. Desde una óptica muy diferente a la que estábamos acostumbrados, aprendimos mucho en esas intensas semanas. Mas allá de cómo nos salió, lo cierto es que sentimos que aventurarnos a lo para nosotros desconocido le dio aun más razones al viaje, como modo de vida.

Y  como le fue a Dani actuando?, en fin, sin comentarios. El solo hecho de mencionar que casi, por error, el jurado nomina a Dani para el premio a «mejor caracterización» basándose en un comentario del publico después de la presentación= «que bien el actor que caracterizo AL argentino!!! le salió igual!, si parecía hasta que era Argentino!»

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