Hungria

Si Eslovaquia nos había alertado que no todo Europa es a niveles suizo-alemanes, Hungría nos ayudará a confirmarlo. Y si el idioma no costaba un poco, aquí en Hungría se nos haría imposible! Las rutas ya nos ponen entre colinas, subidas y compartiendo con camiones. Otra aventura comienza!

Error del teclado? Se nos mezclaron los dedos?. No. Ese es el nombre, así de corridito, del pueblo donde hemos dormido la primer noche en la República Magyar.

Hermoso, indescriptible y de las mas bellas sensaciones que hayamos sentido en un país. No entendemos nada, no podemos hacernos entender, y nuestros primeros kilómetros aun así, han sido de felicidad plena. Hasta nos movilizan a pensar que sin duda, hay que seguir viajando, y mejor si es en países donde el idioma sea aún más complicado. Porque el lenguaje de las miradas, de las sonrisas, de las caras serias, de las manos en alto saludando nuestro paso, porque cada pedaleada en una ruta de lo más extraña, siempre van a ser acompañadas por una caricia al alma viajera. Estamos en Hungría, y aprendiendo a sentir aun más, sin entender.

Hicimos más de 500 kilómetros en casi 12 días de pedaleo constante. La única excepción fue los 4 dias que pasamos en la maravillosa y contrastante capital de Budapest.Que hermosa y alocada ciudad.

Que no fue la única capital. Por suerte pudimos hacer un paso fugaz por la no menos maravillosa Esztergom, primer capital del Reino Húngaro, que con tan solo 30000 habitantes, queda lindante a Eslovaquia y claro, cercana al río Danubio que estamos recorriendo. Como dijimos, esta ciudad fue la primer capital del reino de Hungría. Sí Hungría tuvo reino !!! Y uno de sus primeros reyes fue Esteban 1ro, quien fue aquí coronado en el año 1000. Toda la historia que estamos aprendiendo!!!

Volvamos a Budapest. Enorme, contrastante, rodeada de puentes, ríos, castillos y montañas. Una ciudad inmensa, y maravillosa. Nos encanto, sobre todo el castillo sede del parlamento. Lejos el mas lindo que hemos visto.

En cuanto a la vida sobre bicicletas, la verdad es que Hungría nos fue desafiando. Primero porque la mayoría de los kilómetros son sobre la misma ruta que los autos y camiones. No es lo mismo, sobre todo con las bicis tan cargadas. Así que nos hemos tenido que adaptar. Las rutas estan en buen estado general. Falta alguna que otra señalización, para las bicis claro, y por momentos, la superficie de las vías exclusivas para las bicis estan en muy mal estado. Nuestras bicis nos dieron un poquito de trabajo!

Hemos podido disfrutar bastante, más allá de que nos tocaron muchos días de lluvia o inestabilidad. Ya estamos en clima primaveral. Y también nos han tocado las primeras colinas de relativa dificultad. Las hemos sobrepasado con bastante buena predisposición. Pero ya sabemos que de aquí en más, sobre todo después de Budapest, se viene un esfuerzo mayor.

La gente es un poco mas fria, quizas, pensamos, porque la historia de este país tiene una impronta digamos de grises. Nunca han podido descansar y sentirse en un absoluto bienestar. Es más, muchas veces el resto de sus vecinos les han dado la espalda o relegado en términos de cultura y relacionamiento. El clima también es parte quizás de esa cultura de costumbres y modismos que parecen un tanto distantes. El idioma, de muchísima dificultad para nosotros, tambien quizas no ayuda a relacionarnos. De todos modos, son muy serviciales y se sorprenden positivamente de vernos cruzar sus pueblos y ciudades. El agua, una sonrisa, y una bocina y una cálida bienvenida a los hogares que hemos visitado, no han faltado.

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